Por qué quiero ser madre
Lo cierto es que en mi vida jamás he tenido nada claro, hasta el punto en que vestirme por las mañanas o para salir a algún sitio se haga un tormento.
Tengo la tendencia de pensar que me va la vida en ello y desbarato todo el armario (ya de por si está como en un registro policial) total para que tu madre te diga que podrías ir mejor (con lo que ella te propone, claro) a tu marido le dé igual (si no tiene escote o está apretado), y tus amigas te estudien minuciosamente( para luego no decirte nada).
Así me pasa con casi todo, y digo casi porque lo de ser madre lo tuve clarísimo hace tiempo aunque llegué a tener serias dudas de si alguien querría hacerme el niño(la cosa estaba muy mala para pillar).
Cuando no tenía hijos me gustaba por el mero hecho de encontrar romántico el tenerlos. Pero cuando tuve a Andoni pensé que me moriría de la felicidad.Suena cursi, verdad? Pues fué así. En ningún momento me agobié por cómo me organizaría o cómo podría llevar mi casa con un inquilino más.
Tan sólo tuve la certeza de que yo era para él y el para mí para siempre. Y digo siempre porque ni el hecho de morirte te arrebata eso.
Cuando Andoni era un bebé era de auténtica locura, pero ahora, a pesar del estrés que nos está suponiendo el abandono del pañal (nuestra lavadora hecha humo, y yo...también) sólo con mirar como juega, como toma leche con galletas, que te dé un beso o se duerma con su padre en la cama hace que se te desmonte el peor de los días.
Lo que sí he de reconocer es que lejos de ser un acto de generosidad, la paternidad es básicamente un acto de puro egoísmo. Los tenemos porque
queremos, y queremos ciertas cosas de ellos que nos llenan profundamente, aunque pueda suponer el dar nuestra vida a cambio.
No quería resultar empalagosa, pero con este tema me resulta realmente difícil, no hay más que probar e intentar ser objetiva. Misión Imposible.

Andreu dijo
Hmmm... interesante visión la que ofreces en tu blog. Especialmente para un hombre.
13 Mayo 2005 | 12:15 PM