Qué título más "chachi" eh? Bueno al que se le ocurrió deberían darle el primer premio al mensaje publicitario con más gancho (es de la última campaña de Prenatal), pero deberían pasarle por la quilla en cuanto a su sentido de la realidad.

Como es sabido por algunos recientemente he sido madre por segunda vez, la niña tiene tan sólo un mes y es realmente bonita (bueno, qué voy a decir yo que soy su mami). Bueno, pues a esta cosa bonita la he estado balanceando con un pie en el maxi-cosi mientras empezaba este articulillo de tres al cuarto, ya que en estos momentos la tengo en los brazos porque ha comenzado a fabricar quesitos con la boca.
Esto sólo es un ejemplo de lo que me gustaría que supiera el graciosillo del lema arriba señalado, sólo somos mujeres hasta que tenemos el primer hijo, luego olvídate.

El reloj pende sobre tu cabeza como la espada de Damocles hasta que los hijos abandonan el hogar, para luego volver a marcarte cuando te hacen abuela (y sinó qué se lo pregunten a mi suegra, que parece el Correcaminos de Eibar).
A partir de hoy ya me confirmo como la madre que cuidará amorosamente de sus retoños, que renunciará a la ducha diaria, la crema hidratante, las inquietudes intelectuales y el silencio.
Cuando los niños lloran siempre corremos a consolarlos, pero quién consuela a las madres?

Perdón por la calidad de esta declaración de principios, pero es todo lo que buenamente se puede hacer mecanografiando con un dedito.

Me voy, el agua de los macarrones exige mi presencia ineludible.